miércoles, 17 de marzo de 2010
Segunda Plática
lunes, 15 de marzo de 2010
Contaminación Acústica

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Porque hacer ruido también contamina.
La palabra “ruido” se define como un sonido molesto y/o irritante para el que lo oye. La contaminación acústica es aquella que se genera de manera no deseada, que afecta perjudicialmente la calidad de vida de las personas y puede traer efectos negativos desde socialmente, hasta psicológica y fisiológicamente hablando. Se dice que es contaminación porque altera las condiciones normales del ambiente de la zona en la que se produce.
Aunque no lo creas, el ruido también contamina el aire. A diferencia de otros tipos de contaminación, la contaminación por ruido no produce residuos ni se esparce por medios naturales. Se denomina “contaminación acústica” cuando el ruido sobrepasa de 50 decibeles (dB), según la OMS, ya que si el ruido excede de 50 dB puede causar daños a nuestro sentido auditivo y trastornos físicos o psicológicos. (Decibeles es la escala en la que se mide el ruido. La escala de decibeles aumenta en unidades de 10.)
Estos son los niveles de ruido según la Universidad de Extremadura:
Las principales fuentes de ruido provienen de la actividad humana como las fábricas, actividades de ocio, servicios de aseo, sirenas o alarmas, y la más detestada por todos: el tráfico vehicular.
Los daños que la contaminación acústica, hablando fisiológicamente van desde la pérdida de la audición hasta las alteraciones cardiacas, eleva las posibilidades de un infarto, induce problemas vasculares y continuos dolores de cabeza. A nivel psicológico se trata de alteraciones en la conducta del individuo: problemas de concentración y atención, ansiedad, insomnio, estrés, irritabilidad o agresividad.
A pesar de que para lograr una disminución de ruido elevada necesitamos una concienciación ciudadana, podemos empezar nosotros evitando ruidos excesivos como bajando el volumen de la televisión, de la radio, evitar lo más posible tocar el claxon, a menos que cuestiones de seguridad lo ameriten, entre otras situaciones que produzcan una cantidad de ruido elevadas.
Referencias:
Gómez de Aranda, Ana. “La contaminación acústica”. Mucha Vida, Web. 15/03/10
-http://www.muchavida.com/contenidos/medio-ambiente/La-contaminacion-acustica-946.html-